Caza sin intención
Por Vieri Nostalgia
El verso del felino
es un espectro de paso suave
que no sabe de rituales del signo
solo de fisuras que sangran.
La métrica no existe en sus zarpazos,
sus colmillos son sílabas impronunciables,
sus garras, están rotas de ira
y desgarran las almas cubiertas de pelaje,
en tinta del trazo en papel,
en sollozos de lo profundo de su alma,
sonidos incomprensibles,
en un hilo que se enreda,
y se enreda, y se enreda.
No es violencia,
es supervivencia,
miedo que corre en una cuerda floja,
que se esconde en los gruñidos
con miedo de caer en la trampa.
Sus ojos —brasas cansadas—
lloran en secreto bajo la furia,
pero cada arañazo es una súplica
de ser leído, descifrado, sentido.
El temido felino añora no decir más,
porque cada palabra
que su hocico pronuncia con miedo
corta, sin querer, el delicado filamento
de cada corazón existente



